Autor : Ana Cabrera Capote universoanitabeige@gmail.com

domingo, 27 de julio de 2008

EL MUNDO ES UN PAÑUELO.... Teoría de los Seis Grados de Sepración

Muchas veces nos sorprendemos de tener un conocido común con la persona menos esperada, o descubrimos que el primo de nuestro mejor amigo vive en nuestro mismo edificio, o encontramos que esa persona también ha sido invitada a la misma cena. Solemos decir entonces, “el mundo es un pañuelo”, “no sabía que ya os conocierais”, o alguna expresión semejante. Sin embargo ¿son esas situaciones tan sorprendentes?
Existe una teoría matemática que intenta explicar el que una persona está conectada con cualquier otra por una cadena relativamente corta de intermediarios (unos 6). Se basa en que el número de conocidos crece exponencialmente con cada eslabón de la cadena, y solamente hacen falta unos pocos eslabones para que ese grupo de conocidos englobe a la humanidad entera.

La teoría fue enunciada matemáticamente en los años 50 por Ithiel de Soda Pool y Manfred Kochen, y “demostrada” empíricamente por el psicólogo Stanley Milgram en 1967. El experimento fue denominado “el experimento del Pequeño Mundo” y consistió en seleccionar al azar una serie de personas del Medio Oeste americano, para que enviaran postales a un extraño del cual conocían el nombre, la ocupación y la localización aproximada.

El sistema consiste en enviar la tarjeta postal a la persona conocida con más posibilidades de conocer al extraño, y darle instrucciones para que hiciera a su vez lo mismo.Aunque se esperaban decenas o cientos de enlaces, los paquetes llegaron con un número sorprendentemente bajo de enlaces (5 a 7). De ahí le vino a la teoría su sonoro nombre. ¡¡ El mundo es un pañuelo ¡¡ o nosotros somos relativamente pocos ?? . Asi que cuando le digan a alguien, ¡¡¡ no quiero volverte a ver nunca más¡¡¡ y se vayan a China, tengan cuidado no se lo encuentren al cruzar la calle.

viernes, 18 de julio de 2008

MAGNETISMO TERRESTRE


La superficie terrestre es un campo de fuerzas cuyas líneas de acción señalan en cada punto de la Tierra una dirección: la dirección Norte–Sur magnéticos, la conocida como meridiana magnética. Esta línea de fuerzas es la que nos señala la aguja de una brújula.
Las meridianas magnéticas
no son círculos máximos de la esfera, sino curvas, en ocasiones muy irregulares, que concurren en los polos magnéticos.
Los polos magnéticos no coinciden con los geográficos. El ángulo que existe entre la dirección que marca el Norte geográfico, que podemos determinar, por ejemplo, por la observación a la
estrella Polar, y la dirección del Norte magnético, que determinamos mediante una brújula, se denomina declinación magnética.
El problema es que los polos magnéticos cambian constantemente de posición, lo que hace que la declinación varíe con el tiempo.
En un cierto momento en el tiempo, si unimos todos los puntos que tienen igual declinación, obtendremos una curva irregular llamada isógona. La línea que une los puntos de declinación nula, se denom
ina línea ágona, línea que separa los puntos de declinación occidental, es decir, en los que el Norte magnético está al oeste del geográfico, y los puntos de declinación oriental, que sería el caso contrario.
Esta línea ágona, ya fue observada por Colón en sus viajes a América. En aquella época, el Polo magnético se encontraba al Este del geográfico (el pro qué cambian los polos magnéticos, es aún de origen desconocido), y los marinos decían que las “agujas nordesteaban” hasta llegar a un cierto punto, donde la tendencia cambiaba:
Fallo que de Septentrión en Austro, pasando las dichas cien leguas a Poniente de las Azores, que luego en las agujas de marear, que fasta entonces nordesteaban, noruestean una cuarta de viento toda entera, y esto es en allegando allí, a aquella línea, como quien traspone una cuesta. (creo que el traductor utilizado no es muy bueno pero ya no hay manera de rectificarlo, asi que el que pueda entender, que entienda... )
De esta manera explicaba Colón a los Reyes Católicos lo que ocurría al atravesar esta línea. De hecho fue esta línea la que el Papa Alejandro VI propuso como límite para repartir entre España y Portugal, las tierras descubiertas del Nuevo Mundo, en el Tratado de Tordesillas. (aaahhh eso era todo, entonces así pues Si... ).

domingo, 13 de julio de 2008

DOPAMINA : IMPULSIVIDAD Y ADICCION

Todas nuestras decisiones, conductas , gustos, etc…. forma parte de lo que es nuestra persona, lo que nos diferencia de los demás, ¿pero qué origina todo eso? ¿por qué unos somos más impulsivos que otros?.... Todas nuestras decisiones gustos y demás, lo vamos forjando desde que somos niños, modulando nuestro cerebro, “educándolo” ensañándole cosas que nos gustas y nos disgustan, y todo ello, será lo que nos vaya haciendo con el tiempo como personas… A veces las mutaciones genéticas, aunque parezca algo “malo” y suene tan terrible, simplemente puede ser un algo “bueno” que nos haga tener ciertas conductas estereotipadas,. La personas que son impulsivas… Se sabe que por una mutación genética, específica, dichas regiones de nuestro cerebro se ven hiperactivadas, y se ven reforzadas.. . Ya se sabía desde hace tiempo, que dicha mutación, actúa reduciendo los niveles de dopamina en nuestro cerebro, neurotransmisor responsable de todo lo que implique una impulsividad por ejemplo,. Este descubrimiento que relaciona, dicho gen, al comportamiento impulsivo, implica que los niveles altos de dopamina, podrían ser un buen tratamiento para todo aquello que implique adicción. Esto implica al mismo tiempo que las personas que padecen adicción del tipo que sea, podrían tener una gran diferencia con respecto al resto de personas, en la estructura cognitiva del cerebro. Sus cerebros No procesan, las consecuencias de las elecciones y decisiones a largo plazo. Mientras todos pensamos mieles de horas qué hacer y que no hacer, me atrevo o no me atrevo, estas personas no procesa dicha parte y por ello actúan de manera impulsiva, analizan dicha situación con mucha menos eficiencia. Este descubrimiento implica un nuevo enfoque terapéutico en cuanto a las personas que padecen algún tipo de trastorno adictivo basados en el aumento de sus niveles de dopamina.

Algunos trastornos como el déficit de atención con hiperactividad, esquizofrenia o adicción a psicoestimulantes como las anfetaminas o la cocaína se caracterizan por una alteración en los circuitos cerebrales encargados de regular la emisión o No de Dopamina. La cuestión es que los científicos, sin embargo, no sabían realmente si esta alteración era la causa o efecto del trastorno de conducta, hasta que finalmente al parecer se han decantado por asegurar que se trata de la causa..
Las neuronas en el cerebro de los adictos, abocadas predispuestos genéticamente a que sus niveles de dopamina responden defensivamente y reducen el número de receptores dopaminérgicos. Así se explica por qué los drogadictos empiezan tomando drogas para sentirse mejor, para luego seguir consumiéndolas pero esta vez para evitar la sensación de malestar y necesitan cada vez más sustancia para lograr el mismo efecto. Los neurocientíficos sostienen hoy que la predisposición a la adicción a la heroína o a cualquier otro opiáceo puede ser en muchos casos hereditaria, hasta el punto que se han identificado ya los genes que codifican la actividad de la dopamina en el cerebro.
La dopamina es una amina (catecolamina) que se sintetiza en el organismo a partir del aminoácido tiroxina, al igual que otros neurotransmisores como la noradrenalina o la serótina. Varios estudios han demostrado que cuanto mayor es la activación del sistema dopaminérgico, mayor es la experiencia de euforia experimentada. La idea de que todo pueda estar relacionado con una misma sustancia química habilitada en el cerebro ha cambiado el modo de interpretar las dependencias. La dopamina no es sólo un químico que transmite señales de placer, sino que se configura también como la más importante molécula involucrada en la adicción.

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