Autor : Ana Cabrera Capote universoanitabeige@gmail.com

domingo, 26 de octubre de 2008

PHINEAS GAGE y el cambio de personalidad

Pulsar Play para música ambiental de este Post.


Discover Phil Collins!


El caso de Phineas Gage es conocido entre los profesionales de la medicina como uno de los estudios más impactates acerca de la influencia del cerebro y su función en las emociones.

Phineas Gage era un joven de 25 años que trabajaba en la industria como capataz de obra cuando un 13 de septiembre de 1848 sufrió un accidente atroz que le cambiaría la vida para siempre. Estaba rellenando con dinamita un agujero de una roca cuando por error suyo, la barrena que aguantaba para introducir el explosivo tocó la roca e hizo explotar la dinamita.
La barrena, de 6 Kg. de peso y un metro de largo, salió volando hacia la cabeza de Gage, entrando por debajo de su ojo izquierdo. Atravesó su lóbulo frontal izquierdo, y salió por la parte de arriba de su cabeza.
Aunque parezca increíble, Gage por su propio pie fue a un hotel cercano sentado en un carromato tirado por bueyes, y subió por su cuenta las escaleras del edificio. Aunque más curiosa fue la reacción del doctor Harlow, que al ver la situación.

Gage había perdido parte del lóbulo frontal izquierdo de su cerebro y bastante sangre. , Para tener una idea de la herida, el agujero era de 9 cm. de diámetro, y permitió al doctor introducir todo el dedo índice por el orificio . No teniendo una mejor idea, el médico le aplicó apósitos y vendas para proteger la herida, que en las siguientes semanas sufrió una gran infección. Sorprendente fue comprobar que al mes de su accidente, Gage ya paseaba tranquilamente por la ciudad.
Y aquí es donde aparecieron las secuelas. Porque tras la recuperación, la personalidad de Gage había cambiado radical y permanentemente. Tanto, que en su trabajo no vieron adecuado readmitirlo.
Antes de la explosión, Gage era considerado como alguien eficiente y capaz. Se le veía equilibrado, y la gente lo apreciaba por ser trabajador, puntual y muy sensato.
Pero tras el accidente, se convirtió en una persona: “impulsiva, borde o maleducado y en ocasiones ofendia groseramente con insultos y demás como si de algo natural se tratase (lo que antes no era habitual en él),
Hay que decir que Gage siguió viviendo 12 años más, al parecer sin un rumbo fijo, como perdido sin ideas claras.
Durante ese tiempo, el doctor Harlow siguió escribiendo sobre su evolución, demostrando que había sufrido una mayor alteración en su personalidad peor al parecer su unteligencia había quedado intacta.

Por qué ese cambio en la personalidad, ¿Cómo es posible que habiendo atravesado la barra su cabeza No muriera en el instante y las únicas secuelas sea simplemente un cambio de personalidad?.... La explicación es sencilla si tenemos en cuenta que cada parte de nuestro cerebro tiene una función específica en lo que es toda nuestra persona, por eso afectado el cerebro en una zona específica NO tiene por qué verse afectado todo lo demás. La parte que nos interesa en este caso, tiene como base de sus funciones tanto desde los movimientos si son bruscos o no, nuestra inteligencia y nuestros razonamientos e impulsividades controladas o No. En el caso que nos ocupa, la parte afectada del cerebro es el lóbulo frontal, ¿ y qué función tiene dicho lóbulo?.
Los lóbulos frontales digamos que tienen la principal función de nuestro control de la personalidad, es como una especie de control de nosotros mismos, es la parte principal de lo que forma nuestra base del razonamiento que nos hace personas, con funciones como el razonamiento en solucionar un problema, la espontaneidad, la memoria, la lengua, el juicio, el control del impulso y el comportamiento social y sexual. El lóbulo izquierdo está especializado con todo lo referente a lo que sea el uso de la lengua, mientras que el derecho a todo lo referente a las capacidades No verbales, . Si tenemos en cuenta el caso que nos ocupa, este pobre hombre si vemos como le atravesó la vara, tendría afectada la parte derecha del lóbulo frontal, de ahí que su conducta después del accidente fuera de manera impulsiva, la agresividad verbal incluso. Asé este pobre hombre que hasta el momento era un empleado casi a tomar como ejemplo, se vio convertido en una persona hasta desagradable para los demás, sin juicio, sin razonamiento, si base coherente de sus actos….. cuidemos nuestra cabecita¡¡¡ ¿¿hasta que punto somos dueños de nosotros mismos???.



6 comentarios:

Miércoles dijo...

Hombre, todo un clásico :)

Esa historia nos la contaron en los módulos de anatomía cuando hacía la residencia. Por mi profesión no venía a cuento, pero es tan interesante que dada la mínima excusa no hay quién se resista a contarla. Seguro que a Loren también le suena :)

Por cierto, lo de hasta qué punto somos dueños de nosotros mismos también me lo planteo cuando veo los estragos que puede causar en una mujer la regla.

abuelonet..com dijo...

Precioso Post que nos sirve para saber lo que sin leer no podiamos entender, son unos renglones de letras llenas de esperiencias y curiosidades en que todos debemos de saber en esta vida, me gusta la leyenda del mismo porque me da a conocer cosas que ignoraba de momento.
Un gran saludo de abuelonet.es

Zinquirilla dijo...

Hola, he entrado en el blog intrigada por el título y me voy igualmente ante el repertorio sorprendente de temas, pero con ganas de volver a descubrir cosas.

Creo que tratas cosas científicas para que las entendemos los paganos.

Un saludo.

Raúl Sánchez Quiles dijo...

Muy buena historia. No la conocía. Es impresionante. Me gusta tu blog y la musiquita que le añades a tus post. Felicidades y a seguir así.

Sé que esto es agotador, pero sólo voy a pedirte 20 segundos de tu vida para que accedas a mi blog http://www.hiperbreve.blogspot.com y leas alguna de mis pequeñas historias. Si en conciencia piensas que podría merecer tu voto, adelante. Si no, me basta con que me dejes un comentario sobre lo que hayas leído. Muchas gracias.

amor dijo...

tiene su parte de terror tu post, ¿no? así lo siento

s

Xiluso dijo...

Nosotros somos un todo, si una parte nuestra se altera, se pierde el equilibrio y caemos hasta tomar uno nuevo que seguro que no será igual

posicionamiento web